Salve Señora santa muerte, mi
Santa muerte de color dorada, tú que ayudas al pobre, al necesitado y al
afligido; no los desampares de tu protección. Santa señora dorada, tú conoces
mis necesidades y por eso, estoy postrado ante ti.
lunes, 26 de agosto de 2019
" Oración a la Santa Muerte de las 7 Potencias "
Santa Muerte a ti te
imploro, como protectora nuestra y de todos tus fieles devotos, que con tus
poderosos dones resguardes la salud y el sustento de mi hogar y nos cubras con
tu sagrada potencia de todo mal. Haz que mis enemigos desvíen sus miradas de mí
y encuentren su camino hacia la salvación, cuídame de ellos te suplico en esta
humilde oración, que si ando en calles o senderos oscuros no me desampares, más
ahuyenta a quienes me asechan, asegúrame en tu protectora presencia.
SANTA MUERTE VERDE ORACIÓN
(Se ofrecen 3 velas
Blancas. Rece la siguiente oración a Medianoche, por 3 noches. Ofreciendo 1
vela después de que diga la oración. Y debe hacer una promesa y asegurarse de
que la mantendrá y cumplirá.) ------------------------
" Como se Ritualiza o Purificar una imagen de la Santa Muerte "
Ingredientes: 《
inciensos》
1° Ruda
2° Romero
3° Mirra
4° Copal
5° Incienso de lagrima
6° Espanta muerto
7° Albahaca
viernes, 16 de noviembre de 2018
EN BUSCA DE LA AGUJA PERDIDA
Una tarde, en un pueblo pequeño donde todos se conocían, un grupo de
jóvenes vio a anciana buscando desesperadamente algo en el jardín frente a su
choza. Todos se acercaron a la pobre anciana para ver si la podían ayudar
Anciana, ¿Qué le pasa? ¿Qué ha perdido? ¿Le podemos ayudar? -le
preguntaron.
La anciana con tono triste contestó – perdí mi aguja de oro…
EL CIELO Y EL INFIERNO
En un reino lejano de Oriente se encontraban dos amigos que tenían
la curiosidad y el deseo de
saber sobre el Bien y el Mal. Un día se acercaron a la cabaña un viejo sabio
para hacerle algunas preguntas. Una vez dentro le preguntaron:
-Anciano díganos: ¿qué diferencia hay entre el cielo y el infierno?…
El sabio contestó:
viernes, 9 de noviembre de 2018
LA VENTANA DEL HOSPITAL
Dos hombres, seriamente
enfermos, ocupaban la misma habitación en el hospital. A uno de ellos se le
permitía estar sentado una hora todas las tardes para que pueda tomar aire
fresco. Su cama daba a la única ventana de la habitación.
El otro hombre tenía que estar
tumbado todo el tiempo. Los dos se hablaban mucho. De sus mujeres y familiares,
de sus casas, trabajos, el servicio militar, dónde habían estado de vacaciones.
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